El mito del Ifá matemático: el error de la UNESCO y la ingenuidad colectiva
- Tata Ngo Mundele
- 9 jul
- 3 Min. de lectura

Qué curioso cómo funciona el prestigio institucional: basta que un organismo como la UNESCO diga que Ifá es “un sistema de fórmulas matemáticas” para que miles de personas —académicos, practicantes y hasta curiosos— repitan el eslogan sin detenerse un segundo a cuestionar qué demonios significa realmente esa frase.
La UNESCO, en su afán por destacar la riqueza cultural de Ifá (loable en sí misma), decidió adornarlo con un término que suena erudito: “fórmulas matemáticas”. ¿Resultado? Un ejército de loros repitiendo que Ifá es matemáticas puras, sin la más mínima comprensión de lo que implica el rigor matemático.
Porque no: Ifá no es un sistema matemático en el sentido formal, científico ni técnico de la palabra.
No hay axiomas ni teoremas.
No hay proposiciones que se demuestren lógicamente ni ecuaciones que describan fenómenos cuantificables.
No hay ni siquiera operaciones matemáticas elementales más allá de un conteo ritual para formar el signo.
Lo que hay es un sistema binario ritual, cuidadosamente diseñado para memorizar y evocar un universo simbólico, preservando un corpus oral gigantesco con precisión cultural, no matemática.Eso es admirable, profundamente humano, sofisticado en su terreno.Pero no es matemáticas, por más que la UNESCO (o sus asesores etnólogos mal asesorados) lo quieran disfrazar con ese término para sonar técnicos o para complacer al mercado del exotismo.
El problema no es Ifá, es cómo se vende
Ifá no necesita disfrazarse de matemáticas para ser valioso.Su poder está en ser un dispositivo cultural mnemotécnico, que teje símbolos, proverbios y narrativas en una arquitectura binaria ritual que garantiza continuidad y cohesión social. Eso es asombroso.Reducirlo a “fórmulas matemáticas” es tan infantil como decir que un rosario católico es álgebra por el simple hecho de contar cuentas.
Pero claro, decir “es un complejo sistema de fórmulas matemáticas” queda precioso en un dossier de patrimonio inmaterial: impacta al lector occidental, suena profundo, da titulares.Y así, miles repiten la frase como si fuera dogma, sin ni siquiera entender lo ridículo del concepto.
Más duro aún: revela ignorancia colectiva
Lo peor no es el error de la UNESCO, sino la actitud crédula de tantos que no se toman ni dos minutos para pensar críticamente.Si realmente entendieran qué es un sistema matemático, se darían cuenta enseguida de la distorsión.Lo que pasa es que muchos prefieren repetir el cliché, porque cuestionarlo implicaría aceptar que no entienden ni las matemáticas ni el propio Ifá, y eso duele en el ego.
Ifá es un arte binario ritual, una joya cultural para organizar la memoria colectiva y mantener viva una cosmovisión. Eso ya es inmenso.Pero no es un sistema matemático. Quien diga lo contrario está vendiendo humo —por ignorancia o por conveniencia—, y quien lo repite sin examinarlo, está demostrando exactamente cuán fácil es manipular el pensamiento crítico con una frase elegante respaldada por un logo internacional.
¿Sabes qué es lo más gracioso?
Que mientras repites con aire erudito que “Ifá es un sistema de fórmulas matemáticas”, en realidad estás demostrando exactamente lo contrario de lo que pretendes:
· Estás exhibiendo que no entiendes lo que significa un sistema matemático.
· Estás probando que aceptas sin cuestionar lo que te diga un organismo internacional, solo porque viene sellado con un logotipo y una firma diplomática.
Y así, el supuesto “pensador crítico” termina siendo otro consumidor pasivo de mitos con etiqueta oficial, igual que tantos fieles que criticas por seguir dogmas religiosos sin investigar.
Así funciona el mundo: una frase pomposa, un diploma UNESCO, y la mayoría repite sin pensar, felices de sentir que hablan con propiedad.Pero la realidad es simple: Ifá es un sistema simbólico y mnemotécnico brillante, digno de respeto por su función cultural, pero no es un sistema matemático, y repetirlo sin analizarlo dice mucho más de tu formación intelectual que del Ifá mismo.
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